Bienvenidos

Espero poder veros cada dia leyendo mi blog, espero crear en vosotros un poco de curiosidad, una lagrima y alguna sonrisa, ysobre todo, espero dar un poco de animo a todas aquellas personas que como yo ven la vida a traves de convulsiones.
Gracias por entrar y sobre todo por volver.

martes, 26 de enero de 2010


Hola a todos. He visto que ya han leído mi blog al menos cinco personas así que os escribo con mas ganas que antes. He estado recopilando datos en mi memoria y lo primero que he recordado es cuando estuve haciendo de Diana, la lagarta de V. Tenia por aquel entonces 15 años y la Epilepsia estaba en pleno apogeo con mi desarrollo. Una mañana de fin de semana de Noviembre, desayunando en casa con toda la familia, sentados en la mesa de camilla, me dio el tumbaito como lo llama mi suegra. Todos corrieron a agarrarme para que no me cayese de la silla y evitar que me mordiese mucho la boca, pues los ataques eran muy violentos y duraderos. Tan pendientes estaban de mi boca y lengua y mis sacudidas que no se dieron cuenta de que mis piernas tensas habían caído encima del brasero y se estaban quemando. Solo cuando les dio el olor a quemado me quitaron de inmediato. Achicharrada, claro.
Recuerdo cuando desperté 4 o 5 horas después, pues siempre me quedo como si me hubiesen dado una paliza 5 jugadores de rugby. Lo único que sabia es que tenia un dolor inmenso en la pierna. Mire hacia abajo y vi la pierna vendada. No hacia mas que llorar y preguntar a mi madre que me había pasado. Me contaron como había sido y me llevaron al hospital para que me viesen.
Quemadura de 2º desde el talón del pie hasta detrás de la rodilla. Tres meses de curas diarias en enfermería. Agua esterilizada y algodón para limpiar y arrastrar la piel muerta. Y digo arrastras, no acariciar. Betadine para la infección. Y vendaje oclusivo. Sin usar zapatos que apretaran la herida, ni pantalones apretados, y nada de faldas que dejaran la herida al aire. Tres meses mas de curas semanales igual de agradables que las anteriores, sin vendaje. Nada de sol en la herida para evitar en lo posible manchas.
Seis meses muy agradable, pero lo mejor fue después ya curada. No quedo tan mal pues la cicatriz se rebajo solo a medio gemelo, demasiado bien pero para una niña de 15 años, que empieza a salir con amig@s, a arreglarse, pues fue un poco complicado. Muchos llantos, muchos complejos... Para deciros que desde entonces no he vuelto a ponerme una falda o vestido corto...
Ahora realmente lo considero una herida de guerra pero entonces fue una herida mucho mas grande. Me enfade con mi madre por no darse cuenta antes de que me quemara, me enfade conmigo misma por lo que tenia y me enfade con Dios por haberme elegido a mi entre tanta gente. Pero nada es eterno, tampoco la ira.
La foto no es muy buena pero esa pierna es la mía y toda la mancha oscura que se ve es la cicatriz, aunque creedme, tiene mucho peor aspecto al natural.
Pero bueno, ya paso y salí de ello. Fui la lagarta mas real de toda la serie. Jajaja
Bueno amigos, gracias por vuestras visitas aunque solo sean de paso. Y si solo uno ha vuelto por voluntad propia, soy un poco mas feliz.
Como ya os dije el otro día: ¡ Hasta el próximo ataque! Chao. Bs

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